martes, 13 de enero de 2009

Te envié mi carta en una botella, espero haya llegado a tu isla

Te echo de menos.

Necesito 36 horas de un día de 24 contigo y desgranar los pedacitos hasta convertirlos en fina cebada para el zumo. O para el té con limón.

Te echo de menos.

Y en momentos como estos, tu silencio me da valor y sabiduría.
Sabría qué hacer o decir. O no.
Pero ahí estarías tú.
Para con una sola mirada saber qué hacer.

Ainsss... por qué???

Jopetas!!
Que te echo de menos!!

Y te quiero con locura mi niña Luna!


Mi País de Nunca Jamás. Un lugar que permanece latido a latido en la memoria de mi corazón.

5 comentarios:

La duende dijo...

Un millón de recuerdos en forma de besos para mi Peter Pan. Creador de este nestro pais de Nunca Jamás. Nuca jamas dejarás de estar entre nosotr@s. Porque sigues presente en el baile de los sauces llorones, en el susurro del viento, en el rocío de las mañanas frías, en las estrellas de la noche, en el agua que corre. Ya no puedo tocarte, pero sí sentirte. Gracias mi Peter Pan. Gracias A.P.
PD: y gracias Ra por esta mágica foto.

Ra dijo...

Me has emocionado!!!

Está con todos/as nosotros/as siempre.

Besines mil duende preciosa!

Noria dijo...

echar de menos es un trance prcioso y maravilloso... aunque parezca triste, y a veces lo sea, es una de las expresiones más bonitas del amor...

yo estoy en un echar de menos indefinido...

beso, ra

Ra dijo...

Hola Noria de nuevo!
Me alegra mucho tu reincidencia.

Un echar de menos indefinido... es que no hay finito, no hay fín para ello. Siempre se echará de menos a ciertas personas, ciertos quereres, cierta vida.
Es lo que tiene las cosas del querer.

Besos Noria.

horabaixa dijo...

Hola Ra,

De casualidad entré aquí. Decirte que me gustó.

Me gustó muchisimo