martes, 15 de febrero de 2011

Si el agua va por la orilla riega nueva Vida y ésta se transforma y renueva. No tiene por qué ser un paraíso, pero sí, al menos, un oasis provisional


Paseando vimos cómo una banda de loros verdes intentaron comerle el terreno a la panda de sinvergüenzas y asquerosas palomas.

Nos resultó gracioso el grito de guerra de estos pajaritos (o pajarracos porque eran enormes) el cual nos sobresaltó porque hacían un ruido "quepaqué" en el silencio matinal.
Ocuparon un árbol entero e iniciaron un cántico bélico atronador. Las ratas voladoras huyeron aterradas.
Ya no los he vuelto a ver. Las malditas palomas tienen su terreno otra vez.

Todo agua vuelve a su cauce, es así?
Eso parece.
Pues no estaría mal que algunos/as se tranformasen, evolucionasen.

Fue la "temática" de mi fiesta de cumple: pajaritas.
En honor de esos loros verdes que por un rato trastocaron la "normalidad" (qué es normal???) y lo diferente puede ser especial y divertido.

Brindo por ello: por las orillas.

En los márgenes está la Vida.



6 comentarios:

Bur dijo...

¡¡felicidades RA !!

es usted acuaria ¿? ;)

Anónimo dijo...

Muchas felicidades! No te conozco pero te leo desde que te descubrí por casualidad: buscaba algo relacionado con la peli "Desayuno con diamantes" y apareciste en mi pantalla. Desde entonces, te he colocado entre mis favoritos. Mil y un besos

lunares dijo...

Un poco tarde, pero bueno, felicidades. Nos leemos por aquí. Celebra cada día por todo lo alto.

Anónimo dijo...

jajajjaa! qué idea tan estupenda la de las pajaritas y qué imaginación tuvieron todos

Ra dijo...

Gracias Bur! Sí, ese es mi signo zodiacal.
Anónimo/a: muchas gracias!Con esa peli salgo yo?? ummm qué raro! Pero gracias por ser de tus "favoritas" es un gran cumplido!
Gracias Lunares!Lo celebro lo celebro!
Anónima.... mi querida AAA: Gracias!!!

La duende dijo...

Hace poco me presentaste esos loros verdes, verdes... buscando un lugar para copear. Lavapiés, casa o... dónde. Las pajaritas inolvidables. La mía sólo pudo volar por poco tiempo pues mi entusiasmo la emborrachó. La próxima vez controlaré el vuelo para que se eleve alto. Me encanta leerte y saborear tus palabras. Qué linda eres.